En el hemisferio sur el Sol atraviesa el cielo de este a oeste sobre el norte. Las sombras giran en sentido contrario a las agujas del reloj y los remolinos de agua giran en sentido inverso al del hemisferio norte debido al Efecto Coriolis
Este es un blog sobre mi viaje al hemisferio sur, más concretamente a São Paulo, Brasil (mejor visualizado en Google Chrome) (read last 5 posts in any other language)
La línea que divide el deporte, la cultura y la política está realmente difuminada. Prueba de ello es comprobar que la línea 3 del metro de Sao Paulo ha adoptado el nombre de dos de los principales equipos de la ciudad (Palmeiras y Corinthians) como sobrenombre al inicio y el fin de la linea, y sus nombres originales (Barra funda y Itaquera) han sido relegados a una segunda posición. Otro sorprendente ejemplo sería la “leí da copa” que el gobierno populista de brasil ya tiene preparada en el congreso, la cuál va a dotar a las ciudades y estados la capacidad de definir como días festivos las jornadas en que la selección de fútbol nacional tenga partido durante la copa del mundo 2014.
Es interesante la forma de pago en la mayoría de establecimientos comerciales. Al entrar a un local comercial recibes una tarjeta con un número y un código de barras. Todo pedido que haces (comida, bebida, embutidos al kilo, o cualquier producto en venta, es sumado a tu tarjeta). Al salir del comercio o establecimiento pasas la tarjeta por caja y pagas. En el caso de los supermercados o estaciones de servicio me aprece ideal ya que sólo pagas una vez y no acumulas varios tickets. En el caso de los bares a parte del beneficio de solo pagar una vez existe el inconveniente de que a medida que vas haciendo pedidos se va incrementando la dificultad de calcular la suma total de la cuenta, y al finalizar el pago te puedes llevar una desagradable sorpresa.
Los pasteles en Brasil no tienen nada a ver con los pasteles en España. Una de las comidas más populares aquí son los pastel (pronunciado pashtell), y son una especie de empanadillas rellenas de un gran abanico de ingredientes a gusto del consumidor. En cualquier bar que se precie siempre tienen un combinado de pasteles con los tres sabores más populares (de queso, carne molida y de gambas), y son perfectos como aperitivo o acompañamiento de unas cervezas. La masa está principalmente hecha de harina de trigo, huevo y sal y es frita en aceite hirviendo. A parte de los 3 sabores más populares cada tienda realiza todo tipo de rellenos, siendo el de palmito uno de mis favoritos. Por cierto, el pastel dulce aquí se llama Bolo, y si alguien te da un “bolo” es que te ha dejado plantado, o como dicen aquí también, te ha dado un “perdido”.
Gracias a su basta extensión y a la fertilidad de sus terrenos, Brasil es un país con un número altísimo de frutas exóticas propias del país que no llegan a ser exportadas a gran escala. Uno de los mejores lugares para conocer las distintas variedades o incluso realizar degustaciones gratuitas es el Mercado Municipal de São Paulo. En su día un hito tecnológico y artístico (Dispone de varios vitrales que muestran escenas de la producción de alimentos de la época) actualmente sigue siendo uno de los edificios referentes de la arquitectura paulistana, de estilo ecléctico inaugurado en 1933. Además de alojar muchas de las mejores paradas de frutas, verduras, carnes, pescados de la ciudad, dispone de una zona anexa donde se encuentran decenas de restaurantes con productos frescos directos del propio mercado.
Otro de los tópicos sobre Brasil es que son una nación muy alegre, festida y dados a aprovechar cualquier escusa para bailar samba. Pues bien, a pesar de no pasar el día en la playa, bebiendo cachaça y bailando a ritmo de samba sí es cierto que hay infinidad de garitos donde encontrar buena samba. Uno de mis favoritos y bastante conocido en el mundillo es Ó de Borogodó, amado a igual por locales y visitantes. De este lugar de apariencia poco más que modesta se puede decir que es uno de los lugares con más tradición en el barrio de Vila Madalena, que cuenta con grandes artistas y un cartel variado, así como, y a pesar de no ser nada caro (R$20/9€de entrada), es frequentado por gente de bien sin ánimos de aparentar.